13 DE ENERO · VISIÓN DE CONQUISTA

Cierto hombre relata que, atravesando al Atlántico, hace de esto algunos años, con el vapor Scotia,
en una noche tranquila y serena cuando todo era felicidad, pudo notar en el capitán del barco
cierta inquietud. Intrigado el hombre por la misma, se fue a él y le preguntó a qué se debía su
nerviosismo. El capitán le contestó que había bajado mucho el termómetro durante las últimas
horas, y que ello le tenía preocupado ya que seguramente habría grandes cantidades de hielo a su
alrededor, y obraría como un loco si pretendía continuar el trayecto en tales circunstancias, ya que
lo mejor en aquel caso era parar el barco, pues si chocaban con un iceberg irían a pique.

Nadie podía advertirles del peligro en que estaban sino el termómetro, y por la fe en la
advertencia del instrumento, el capitán salvó la vida de todos los que estaban en aquel vapor.

Sólo la fe en las solemnes advertencias del Salvador, pueden salvar las almas de una eterna ruina.