JUNIO 24 · VIENDO A TRAVÉS DE LA FE

Dios a cada uno de nosotros nos ha dado ojos espirituales para que podamos ver Su Reino, y es importante ejercitar la visión espiritual. Aunque la vista física tratará de opacarla, nosotros debemos ejercitarla.  El Señor nos ha dado la capacidad de poder ver con los ojos de la fe, las riquezas que hay en el reino celestial. 

Dios es Espíritu y solamente a través de la fe, podremos ver lo concerniente al reino espiritual, es allí donde veremos los milagros que se requieren, las sanidades físicas, la restauración familiar, el desarrollo de su ministerio. He tenido la oportunidad de estar en reuniones donde hay miles de personas. Muchas veces el Señor me ha dado visiones en las cuales veo cuerpos sanados, mentes liberadas, provisión financiera y al desatar la palabra de lo que Dios anhela hacer, los milagros comienzan a suceder de una manera indescriptible. Usted no es un creyente de segunda categoría, es un hijo de Dios nacido a través de la fe, engendrado por el Espíritu de Dios. La misma naturaleza que operó en Cristo opera hoy en usted y el mismo poder que moraba en Jesús mora también en usted. Por lo tanto, puede ver lo que desea a través de los ojos de la fe, simplemente tiene que dar el paso y pedir al Espíritu Santo que lo ayude a ver Su Reino, a ver los milagros, a ver la sanidad, la provisión y las multitudes.

Al comienzo de mi ministerio yo nunca tomaba tiempo para soñar porque mis líderes nunca me enseñaron a hacerlo, por eso sus iglesias eran pequeñas. Pero un día, Dios me llevó a unas playas en Colombia y me dijo que mirara la arena del mar, que así sería mi descendencia, tan numerosa como la arena que está a la orilla del mar, creí en esa palabra y empecé a ver las multitudes. Vi como cada grano de arena se transformaba en una persona, vi cientos de miles de personas. El Espíritu Santo me preguntó: ¿Qué estás viendo? y le respondí: “Veo cientos de miles de personas”. El Señor agregó: Esto y más te daré, si permaneces en Mi perfecta voluntad.