19 DE NOVIEMBRE · VIENDO A TRAVÉS DE LA FE

Usted debe entender que en el mundo físico el contacto es a través de la vista, pero en el mundo espiritual el contacto es a través de la fe. Lo que para el cuerpo humano son los ojos; de igual manera para nuestra naturaleza espiritual es la fe y esto es algo que muchos no logran entender que la fe son los ojos del alma.

Dios nos ha dado ojos espirituales para que podamos ver todo lo relacionado con su reino. Aunque la vista física tratará de opacar la visión espiritual, no obstante el Señor nos ha dado la capacidad de poder ver en lo que sucede en el plano espiritual. Dios es Espíritu y solamente a través de la fe podrá ver todo lo concerniente al reino espiritual; pues es allí donde podremos ver los milagros, las sanidades físicas, la restauración familiar y el crecimiento empresarial o ministerial.

Uno de los mayores problemas a resolver es que no sabemos soñar. Tenemos la vista bloqueada a causa de lo que hemos vivido o de las circunstancias naturales, pero Dios quiere hacernos soñadores. El Señor le dijo al profeta: “Entonces verás, y resplandecerás…” (Isaías 60:5a). Si usted no ve, no resplandece; usted tiene que ver para resplandecer, cuando sus ojos espirituales son abiertos puede ver la visión del Espíritu, en el plano espiritual y que lo que Dios tiene para usted es bueno, agradable y perfecto. “Se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar…” (Isaías 60-5b).

Al comienzo de mi ministerio yo nunca tomaba tiempo para soñar porque mis líderes nunca me enseñaron a hacerlo, por eso sus iglesias eran pequeñas, pensaban que solamente podían crecer hasta lo que su capacidad intelectual les permitiera. Pero un día, Dios me llevó a unas playas en Colombia y me dijo que mirara la arena del mar, que así sería mi descendencia, tan numerosa como la arena que está a la orilla del mar, creí en esa palabra y empecé a ver las multitudes.

Vi como cada grano de arena se transformaba en una persona, vi cientos de miles de personas. El Espíritu Santo me preguntó: ¿Qué estás viendo? y le respondí: “Veo cientos de miles de personas”. El Señor agregó: Esto y más te daré, si permaneces en Mi perfecta voluntad.

Usted hoy puede hacer lo mismo. Contemple la arena del mar y ésta se transformará y se convertirá en personas; cuando logre verlos es porque los ha engendrado a través de la visualización, y por medio de la proclamación de la Palabra, usted los llama y Dios se los traerá. Usted puede también entrar en el mundo de los sueños y las visiones del espíritu, pero esto sólo se logra por medio de la fe.