8 DE FEBRERO · VICTORIOSOS POR JESÚS

Hace muchos años en una mina africana fue hallado el diamante más grande del mundo. Se lo regalaron al rey de Inglaterra para que lo llevara sobre su pecho y el rey lo envió a un experto en piedras preciosas para que le diera forma. Lo que el experto hizo con esa piedra, sorprendió a todo el pueblo. La tomó y le hizo una hendidura. Luego la golpeó con fuerza y la piedra quedó partida en dos. Podríamos pensar ¡Que error tan grande! Pero aquel golpe no fue casual.

Durante semanas él había estudiado la calidad, los defectos y las líneas por donde la piedra debía romperse. El hombre era uno de los expertos más famosos del mundo. Cuando dio los golpes lo hizo para darle la forma perfecta, su mejor luminosidad y su máximo valor. De la misma manera, a veces Dios permite golpes fuertes que son pruebas en nuestra vida. El golpe parece injusto e inmerecido, pero no es así. Él sabe exactamente lo que debe hacer contigo.

No te preocupes, confía, porque sobre tu vida no caerá golpe alguno, que no sea autorizado por el amor de Dios. Y cada uno de los golpes que Él permita, obrará en ti, cambiará tu naturaleza y experimentarás la bendición personal y espiritual nunca vista. ¡Tú eres la joya más preciosa! Dios te ha dado la forma más perfecta y su mejor luminosidad.