16 DE NOVIEMBRE · VERDADERA COMPASIÓN

Un misionero en China cuenta lo siguiente:

Una mujer fue traída al hospital para ser curada, pero su enfermedad resultó incurable. Ella ignoraba la condición de su cuerpo, pero ignoraba también el plan de salvación. La enfermera que la asistía se apresuró a decirle la antigua historia de Cristo y de su amor. El mensaje fue nuevo y maravilloso para esta mujer pagana, pero creyó en e acto de las buenas nuevas libremente ofrecidas.

Entonces tuvo un deseo ardiente de ir a sus amigos con el precioso mensaje del amor del salvador.

Dijo un día la enfermera: “Le suplicó, pregunte al doctor que ¿en cuánto tiempo estaré curada?”

La enfermera volvió con el mensaje: “Los médicos me dicen que tengo que decirle la verdad, jamás se curará!”

“¿Y cuánto tiempo viviré?”

“Tres meses con el cuidado y la asistencia que tiene ahora.”

“¿Y cuánto tiempo viviré si vuelvo a mi antiguo pueblo con el bendito mensaje del cielo?”

“Quizás no más de tres semanas.”

A esta contestación, la recién convertida exclamó: “Alcánceme mi ropa, saldré hoy!”

No pudo disuadirla porque dijo: “¿Piensa usted que me preocupa la perdida de unas semanas de vida, cuando tengo las nuevas que decir a mi pueblo donde nunca han oido el mensaje del salvador?”