6 DE OCTUBRE · VER AL SEÑOR

Es interesante la manera como el Señor Jesús corre el velo y muestra como el destino eterno del ser humano, depende de lo que este haya atesorado en su corazón. A través del profeta Jeremías el Señor dijo: Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jeremías 17:9.

Por mas que el Señor se esforzó para que su pueblo entendiera que el problema de ellos estaba en sus propios corazones, mas a ellos les fue muy difícil entender lo que el Señor les quería enseñar y prefirieron vivir en la dureza de sus corazones. y esto nublo las mentes de ellos y mantuvieron a Dios alejado de sus vidas. También el Señor Jesús dijo: “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre”. (Marcos 7:21-23).

Como podemos ver, el ser humano por causa de su pecado, le abrió la puerta a trece contaminaciones diabólicas, que pueden llevar al ser humano a la condenación eterna. Ahora ¿cómo se mantiene un corazón limpio?, el Señor Jesús dijo: “Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado” (Juan 15:3).

La misma Palabra de Dios se encarga de purificar y santificar nuestras vidas. A través del profeta Jeremías el Señor dio una promesa y dijo: “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo” (Jeremías 31:31-33). Note que el Señor habla de que vendrá un nuevo pacto con la casa de Israel con la casa de Judá, ¿en qué consistiría ese nuevo pacto ? daré la ley de Dios en la mente de ellos y la escribiría en sus corazones; cuando el Señor Jesús vino acá él tomó una copa y tomó el pan y dijo este es el nuevo pacto que yo hago con vosotros, al participar de la Santa Cena, que es el vino y es el pan, prácticamente nos estamos haciendo uno con Jesús y a través de esta alianza el mismo Señor nos da su Espíritu, y el Espíritu Santo es el que abre nuestro entendimiento para que la Palabra de Dios nos sea revelada por eso dice la escribiré en sus corazones, y ahí es cuando uno siente que esa palabra no llegó a nuestra mente sino que quedo impregnada en nuestras vidas, lógico tiene que pasar un proceso tiene que pasar la palabra por la mente pero tiene que quedar marcada en nuestros corazones.

El apóstol pablo en dijo: “…cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” (1 Corintios 2:9-10).