26 DE FEBRERO · VENCIENDO A TRAVÉS DE LA FE

Hemos estado aprendiendo acerca de la oración por excelencia, el Padrenuestro. Jesús sabía que enfrentaríamos momentos en los cuales deberíamos orar para no caer en tentación.

El significado de “no nos metas en tentación” es: “Danos la fuerza ,o la fe para soportar”. La gente cae en tentación por falta de fe pues quita su mirada de Jesús, y se termina hundiendo.

Un episodio similar sucedió con Pedro cuando iba al encuentro de Jesús caminando sobre las aguas, esto lo podemos encontrar en Mateo 14:27-33, apenas miró las circunstancias, comenzó a hundirse y gritó: “Señor ¡ayúdame que me ahogo!” En ese momento Jesús extendió Su mano, y le dijo: “¿Por qué dudaste hombre de poca fe?” Lo que hizo que Pedro se hundiera, fue la falta de fe. Una persona que tiene un alto nivel de fe nunca caerá, por eso debemos mantenernos firmes en esa fe.

Todos enfrentamos la tentación de una forma u otra, y la única manera de vencerla es teniendo fe. Recordemos que estamos en un cuerpo humano, pero somos seres espirituales. Su naturaleza es espiritual, por lo tanto su espíritu tiene que dominar sobre su físico. El pueblo de Israel no entendió este principio, trató de vivir en la carne y quiso hacer de la naturaleza espiritual algo muy similar a la naturaleza carnal. No entendió lo que era vivir en la fe, por eso Dios no se agradó de ellos y quedaron postrados en el desierto. El apóstol declara: “Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se entregó al desenfreno” esto lo podemos encontrar en 1 Corintios 10:7. El pueblo se desenfrenó en su pecado, porque todo lo que lleva al desenfreno es idolatría y todo desenfreno lleva a la destrucción. Por eso el apóstol Pablo advierte acerca de la idolatría y la fornicación.

Cuando Dios nos creó, pensó en nuestra sexualidad, y ésta es pura y santa dentro del matrimonio, pero fuera de él es fornicación o adulterio. Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, cuando el cuerpo se entrega a la fornicación es un pecado que se está cometiendo directamente contra el templo de Dios, eso es una profanación de lo sagrado y mueve la ira de Dios. Pablo dijo: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones” esta advertencia está en 1 Corintios 6:9.

Quizás usted contaminó el templo del Espíritu Santo con decisiones equivocadas que tomó, Dios siempre responde a aquellos que acuden a Él pidiendo ayuda, así como lo hizo con Pedro cuando se estaba hundiendo e imploró por el socorro de Jesús. Determínese a buscar a Dios de todo corazón y crecer en la fe, para ya no caer en tentación.