ENERO 17 · UNIDAD FAMILIAR

¿Ha notado que la mayoría de las personas se preocupan por lo que dice este Salmo en la parte introductoria? Se enfocan en el “deleite”, pero el verdadero deleite está en la Palabra de Dios; se interesan por su familia, por su descendencia, por sus bienes, por las riquezas pero todo esto es algo que Dios ha reservado para aquellos que le temen. La Biblia contiene los parámetros para alcanzar el éxito y la felicidad en todas las áreas de nuestra vida. Claramente se nos habla de prosperidad para todos los que temen a Dios y para su descendencia; el que teme a Dios se deleita en Sus mandamientos es decir, se goza cumpliendo las normas establecidas por el Señor. El hombre que se deleita cumpliendo los designios de Dios será bienaventurado logrando también que su descendencia sea poderosa en la tierra. Notemos que el éxito es claro cuando dice “en la tierra” no dice en el cielo porque allá ya todo lo tenemos asegurado. 

Hemos podido comprobar que la orientación de la Palabra de Dios beneficia integralmente a la familia, pues en ella encontramos enseñanzas acerca de cómo deben comportarse los cónyuges, los padres, habla sobre la educación de los hijos, etc. Dios quiere que Sus hijos disfruten y sean felices viviendo en familia por enseña: “Así mismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas” (1 Pedro 3:1). Y agrega: “Vosotros, maridos, igualmente vivid, con ella sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo” (1 Pedro 3:7).