FEBRERO 9 · UNCIÓN PARA VENCER AL ENEMIGO

Pablo, en su primer viaje misionero, debió enfrentarse al poder demoníaco que operaba a través de un falso profeta llamado Barjesús. En él se manifestaban las huestes de maldad que controlaban aquella región y que ejercían influencia sobre los hombres de autoridad del lugar. Por esta causa, sus oídos estaban cerrados a la predicación del evangelio. Cuando Pablo discernió esto, con el poder del Espíritu Santo confrontó a Barjesús, lo reprendió diciendo: “¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? 11Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas”. (Hch 13:10,11).

es interesante que en este primer viaje misionero, el apóstol tiene que enfrentarse ante una de las fuerzas satánicas mas poderosas, que por lo general operan en personas místicas que saben como mover la esfera satánica, y de esta manera ganan influencia y poder. 

El Señor Jesús dijo: “Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa”. (Mt 12:29). 

Es necesario primero atar al hombre fuerte, para luego despojarlo de sus bienes. 

Pablo haciendo uso de su autoridad y dijo: La mano del Señor estará contra ti.  La mano del Señor, es la autoridad para expulsar demonios. Jesús dijo: “Si yo, por el dedo de Dios, hecho fuera los demonios, el reino de Dios ha llegado a vosotros”. De este modo, definió la liberación como el dedo de Dios que expulsa los demonios. Y le dijo: “La mano de Dios está contra ti, y quedarás ciego. No verás el sol por algún tiempo.