ENERO 7 · UN VERDADERO DISCÍPULO

Aquellos que Jesús escogió como Sus discípulos no eran los más brillantes. El Señor eligió gente sencilla pero moldeable y, aun así, tuvo momentos de confrontación con algunos. Ellos pudieron conocer al Padre Celestial a través de Jesús y estuvieron dispuestos a dejarse moldear por Él. Jesús se enfocó en Sus doce, invirtió tiempo en ellos. No pasó con las multitudes los mejores años de su vida, porque este contacto fue esporádico; un día estaba con un grupo, al otro con una población diferente. El único grupo que Jesús no cambió fue el grupo de doce. Salomón dijo: “Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse” (Eclesiastés 1:15). Cuando un cohete se lanza al espacio, si tiene una leve inclinación, cuanto más avance, más distante estará del objetivo. Igualmente, quienes se determinen por Jesús deben seguir cuidadosamente Su camino y no desviarse, pues al apartarse y regresar a Él observarán cuánto han perdido. Desde el primer momento deben determinarse a pisar en la huella que Él dejó marcada. Pedro dijo que Cristo nos dio ejemplo para que nosotros sigamos Sus pisadas (1 Pedro. 2:21). Y Pablo dijo: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:1). ¿Qué es lo completo? Doce; piense en un reloj de once números, está incompleto, si no hay doce números no se puede contar. Un día tiene doce horas. Jesús lo dijo: “¿No tiene el día doce horas?” (Juan 11:9). Si un líder no tiene doce discípulos, está incompleto. Y lo incompleto no se puede contar.

Creo que el mayor desafío de cada creyente es conformar su equipo de doce discípulos. Inténtalo ahora y vera el resultado