18 DE SEPTIEMBRE · UN NUEVO MANDAMIENTO

Creo que no hay nada mas alentador que el saber que nuestro Dios es real. En la antigüedad Dios envió a sus siervos los profetas, quienes hablaron en el nombre del Señor, pero muchos no les creyeron; hasta que el mismo Dios decide enviar a su propio hijo. “Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá cuando le vean a él, le tendrán respeto. Mas los labradores, al verle, discutían entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra. Y le echaron fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué, pues, les hará el señor de la viña? Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros”. (Lucas 20:13-16).

El autor de la carta a los hebreos presenta dos textos que sintetizan la relación entre Jesús y la autoridad de la Palabra de Dios. “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien a si mismo hizo el universo”. Hebreos 1:1-2.

La vida de Jesús como hombre, fue tan extraordinaria, que el apóstol Juan dijo que si se escribiesen una por una de las cosas que el Señor hizo, en el mundo no cabrían los libros que se habrían de escribir acerca de Él. Pero el Señor permitió que los evangelistas extractaran lo más importante de la vida del Señor, lo más sobresaliente, para que el mismo pueblo se alimentara de esas Palabras y creciera en la gracia divina. Por eso es importante que nos familiaricemos más con la vida de Jesús y que atendamos a las mismas cosas que Él nos ha enseñado.

Su nacimiento fue un mensaje de humildad, su relación con sus padres fue una enseñanza de sujeción y obediencia, el inicio de su ministerio a los treinta años de edad, nos habla de que debemos actuar en el tiempo de Dios. Su primer milagro en las bodas de Cana de Galilea, nos enseña que ese es el deseo del corazón de Dios: el bendecir los matrimonios y las familias.

La sanidad del paralítico, muestra como Dios quiere hacer libres a cada persona de cualquier clase de opresión, la sanidad del leproso, aunque sabemos que la lepra es una de las maneras como el ser humanos queda espiritualmente cuando ha dado lugar al pecado, mas solo por la gracia de Dios podemos ser libres y sentirnos como si nunca le hubiésemos fallado al Señor. Cada enseñanza era tan poderosa, que el mismo Señor dijo: “El cielo y la tierra pasaran pero mis palabras no pasaran.”

Si Dios nos ha hablado por medio de su hijo Jesucristo, debemos diligentemente esforzarnos por conocer todo lo que tiene que ver con su vida. Y la recompensa para aquellos que hemos creído en él, es que al partir de este mundo, llegaremos al la morada que el mismo Señor fue a preparar para nosotros.