7 DE AGOSTO · TODO EMPIEZA EN EL MATRIMONIO

El matrimonio no fue idea del hombre sino idea divina, Dios creó al hombre con capacidad para amar y ser amado, Dios le dio a Adán una ayuda idónea, una compañera que fuese su apoyo y soporte haciendo que ambos formaran un verdadero equipo. A Dios le plació que el matrimonio fuera la extensión de su propia naturaleza, como se puede leer en Génesis 1.27, “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó”.

El matrimonio estable es tan poderoso como una ciudad amurallada donde todos los que están dentro de ella viven seguros, tanto el hombre como la mujer deben entender que su primera conquista tiene que ser la conformación de una familia conforme al propósito divino ya que cuando Dios estableció el matrimonio delegó funciones muy específicas para cada uno de los cónyuges; al hombre, el Señor le confío el liderazgo de la familia, lo cual no se debe confundir con un gobierno dictatorial, por el contrario, el hombre debe responder como líder en todas las necesidades de su hogar, ¿De qué le vale a un hombre el hecho de que alcance el éxito en la empresa o en su ministerio, si deja que su hogar se desintegre? La bendición del matrimonio se refleja en el ámbito espiritual, físico y material.

Dios le había preparado cuidadosamente un lugar a esta pareja para morar con su descendencia. el Señor se encargó de tener en cuenta hasta el más mínimo detalle para que ellos fuesen eternamente felices, solo hubo un detalle en el que Dios no quiso intervenir, la voluntad que le había entregado al ser humano y esto vendría a ser la herencia que les confiaba para que la administrasen como mejor les pareciera.

Podemos afirmar que el principio fundamental de la felicidad conyugal quedó sujeto a la obediencia de la pareja a la Palabra de Dios, aunque la pareja no sea experta en temas que tratan con la relación conyugal, las finanzas matrimoniales, la educación de los hijos, etc., por el simple hecho de obedecer lo que Dios dice, recibirán su guía para tener el mejor hogar, pues el principio de la sabiduría es el temor a Dios, Salomón escribió: “«El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová»” (Proverbios 18:22).

Así como la creación empezó en Dios, “En el principio Dios” Génesis. 1.1, de igual manera el matrimonio es el punto de partida tanto del hombre como de la mujer, así como la solidez de un edificio no está en la fachada sino en la cimentación que este tenga; de igual manera el matrimonio no puede fundamentarse en las apariencias externas, sino en la solidez interna de la pareja y esto se verá reflejado en los hijos y las otras generaciones.