18 DE MAYO · TENIENDO UNA MENTE CONQUISTADORA

“Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos” (Número 13:30).

El liderazgo de Israel quedó dividido cuando diez de los doce espías quitaron los ojos de las promesas dadas por Dios y miraron las circunstancias. Su negativismo se propagó como una plaga afectando gran parte del pueblo. Dios tuvo que intervenir rápidamente trayendo juicio sobre cada uno de los líderes impíos, y quitando de en medio a todos los que se habían dejado contaminar.

Josué y Caleb que tuvieron un espíritu diferente, que es el espíritu de fe y de conquista, recibieron la promesa de heredar la tierra prometida y luego fueron exaltados por Dios dentro del liderazgo.

Lo que hizo diferente a Josué y Caleb, del resto de los espías fue su manera de pensar. Con base en su ejemplo, debemos tener en cuenta ciertos elementos que nos llevan a tener una mente conquistadora:

– No siempre la mayoría tiene la razón. 10 de los 12 Pensaron en las imposibilidades y contaminaron a toda la nación. “Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros” (Números 13:31).

“Y Josué hijo de Nun y Caleb le dicen al pueblo: “La tierra en gran manera buena. Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis” (Números 14:7-9).

Salomón dijo: “Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras” (Proverbios 1:23).

Piense en esto: Diez líderes hablando negativamente a cerca de la tierra prometida, su mensaje fue tan incisivo, que lograron arrebatarle la fe a todo el pueblo. Y en cuestión de segundos olvidaron todas las maravillas que Dios había hecho por ellos, llegando a pensar que Dios los había engañado.

Los diez líderes influenciaron de un manera tan negativa en las mentes de las personas, que a pesar de que Josué y Caleb les hablaban con fe, esperanza y optimismo; el impacto de las palabras negativas de los otros líderes, les habían dejado la moral por el piso. A tal punto que llegaron a pensar que los que estaban equivocados eran estos dos, que eran los únicos que estaban hablando en el nombre de Dios. “Entonces toda la multitud habló de apedrearlos.” (Num. 14:10). Por causa del temor dejaron ir una de las mas grandes oportunidades, como lo expreso el salmista.

“¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo,
Si en mis caminos hubiera andado Israel!
14En un momento habría yo derribado a sus enemigos,
Y vuelto mi mano contra sus adversarios.
15Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido,
Y el tiempo de ellos sería para siempre.
16Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo,
Y con miel de la peña les saciaría.” (Sal 81:13-16).