11 DE ENERO · TENIENDO UNA FE EFICAZ

Teniendo una fe eficaz

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

(Hebreos 11:1)

Se puede imaginar cuán sorprendida quedó María cuando recibió la visita del ángel Gabriel quien le dijo: “María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús” (Lucas 1:30,31). La fe nació en su vida en ese instante. El ángel dijo que ése era el momento de la concepción, ella entendió que la fe había llegado y no debía demorarse. La fe vino a María a través de la Palabra.

La fe viene a nuestra vida a través de la Palabra de Dios, pues Él usa un verso o una frase de las Escrituras para impartirnos la fe, pero debe ir respaldadas por el poder del Espíritu Santo.

Ante tal declaración, María le dice al ángel: “¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios” (Lucas 1:34,35).

María es un gran ejemplo de lo que se requiere para que podamos dar el fruto que anhelamos:

  • Hallar gracia. Entendiendo que gracia es el favor inmerecido de Dios para con nosotros.
  • Concebir. Esto viene como resultado de algo que anhelamos en nuestro corazón; en el caso de María era un hijo que salvaría a la humanidad, pero en nuestro caso es tener discípulos que lleven salvación a muchos.
  • El Espíritu Santo vendrá sobre ti. Sin la ayuda del Espíritu de Dios, esto sería imposible de lograr. Debemos recordar que antes de Dios crear el mundo el Espíritu Santo se movía

-empollaba- sobre la faz de las aguas, y gracias a esto Dios cambio las tinieblas en luz, la muerte en vida, lo caótico en algo bello y hermoso y llamó las cosas que no son como si fueran.

Dios dejó estos mismos principios a nuestra disposición para que podamos conquistar todo lo que anhelamos.

Oración

Amado Padre Celestial, sé que por medio de la Sangre de Jesús he hallado gracia delante de ti. Anhelo crecer en la fe para concebir todo aquello que deseo conquistar. Te amo Dios. Amén.

Declaración

“Se que mis sueños se harán realidad porque ya están creciendo en mi corazón”