26 DE ABRIL · TENIENDO LA MENTE DE CRISTO

Dios trabaja en unidad con el hombre. Él siempre usa del elemento humano para cumplir Su propósito; para ello es necesario que la unción pose sobre nuestra vida, la cual viene como resultado de estar diligentemente en la presencia de Dios.

Sé que la fe está muy ligada a lo que podamos visualizar en el plano espiritual, cada uno de nosotros tiene la capacidad de observar las imágenes que Dios desea revelarnos, a través de los ojos de la fe. Cuando usted está viendo televisión, no hace ningún esfuerzo en ello, simplemente ve las imágenes que allí se presentan.

La vida de fe, que nos lleva a visualizar, es como encender el televisor y seleccionar en el menú de opciones lo que anhelamos ver. Usted primero debe saber qué es lo que necesita, ya sea a nivel individual o familiar, o económico o ministerial. en su carta a los romanos Pablo escribió: “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”. Romanos 8:15

El espíritu del temor, es como un gigante que se interpone en su camino, que le cierra el paso y le impide continuar con la misión que Dios le ha confiado, tratará de poner toda clase de pensamientos negativos en su corazón para debilitar al espíritu de conquista que hay en usted; intentará desanimarle por todos los medios posibles para desalentarlo en los desafíos que usted tiene por delante.

El temor es una de las causas más determinantes que conduce al fracaso, y su misión específica es hacer que las personas se desvíen del propósito para el cual Dios las envió a este mundo. Bien lo dice el proverbista “El temor del hombre pondrá lazo; mas el que confía en Jehová será exaltado” (Proverbios 29:25).

Josué y Caleb estaban libres del temor, no le dieron cabida ni en lo más íntimo de sus pensamientos; sabían que era contrario a la fe y que, como siervos de Dios, no podían permitirlo en ellos ni por un solo instante. Es mirar las circunstancias más difíciles de lo que aparentan

El temor nos hace ver las cosas mucho más difíciles de lo que realmente son. El temor trabaja en equipo con el espíritu de angustia, nublando los sentidos y bloqueando la mente de las personas a fin de forzar una impresión incorrecta de nuestro alrededor.

El pueblo de Israel se había dejado influenciar por el comentario negativo de los diez espías y, aunque Josué y Caleb les hablaron con palabras de fe, no pudieron hacerles entrar en razón pues ya tenían su mente entenebrecida. No sólo desecharon con desagrado sus palabras; sino que hablaron de apedrearles (Números 14:10).