12 DE SEPTIEMBRE · TENIENDO EL MEJOR PASTOR

Es impresionante como David logro plasmar la manera como él se relacionaba con Dios, a través de este salmo; donde plasma todos los beneficios y bendiciones de las cuales son participantes aquellos que han podido relacionarse con Jesús como su pastor.

Sabemos que sin fe es imposible agradar a Dios, pues Él sólo se relaciona con aquellos que viven en completa obediencia a su palabra. La rebelión y el pecado del hombre jamás podrá afectar el reino de Dios.

Algunos piensan que continuamente hay una batalla entre Dios y el diablo, disputándose por ver quien será el ganador. No entienden que el Reino celestial es lo más sólido de todo el universo. Dios jamás se declarará en bancarrota. Sólo con Su Palabra hizo el cielo y la tierra, y aún usa al diablo para cumplir el propósito que Él quiere, pues Dios permite que éste tiente a las personas a fin de conocer el corazón de ellos. A Dios le plació que el ser humano se relacione con Él sólo a través de la fe y sabemos que esta solo puede venir a nuestro corazones por medio del oír la palabra de Dios, pues escrito está: “La fe viene por el oír y el oír por la Palabra de Dios” (Romanos 10:17).

¿Cuántos han tenido que batallar con gigantes? A veces el temor se convierte en un tremendo gigante, en otras ocasiones las preocupaciones se convierten en tremendos gigantes, preocupaciones por la familia, por los hijos, por el futuro, por el país, etc. Muchos han dejado que estas preocupaciones debiliten su fe, cambien sus prioridades y los alejan de la bendición plena de Dios.

En cualquier situación de dificultad o necesidad, lo único que debemos hacer es acércanos a Aquel que es poderoso para suplirlo todo. Y esto fue precisamente lo que entendió David. Jesús dijo: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”. “… y conozco mis ovejas, y las mías me conocen” (Juan 10:11-14).

Solo a través de la fe es que podemos nosotros convertirnos en ovejas de Su prado y esto será lo que nos dará la protección y seguridad. “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano” (Juan 10:27-28).

En la medida como nos vamos relacionando con él, descubrimos que lo que el tiene para cada uno de nosotros, sobrepasa todo entendimiento. Él es la fuente de amor y de provisión que necesitamos en nuestras vidas, Y también el que nos llena de vida, pero vida abundante.

Apreciado amigo, lo que el mundo ofrece, es tan pasajero como un pensamiento, mientras que lo que Nuestro buen pastor nos da, perdura por toda la eternidad.