JULIO 14 · SIENDO LIBRES DEL MAL

Todos somos víctimas de la maldición, si ignoramos lo que Dios tiene para nosotros. Pero recibimos Sus bendiciones cuando escuchamos Su voz y guardamos Su Palabra, poniéndola por obra. 

Uno de los aspectos donde el creyente más tiene que luchar está relacionado con las ataduras que se han forjado en su vida debido a experiencias pasadas. A veces nos detenemos en los efectos pero no evaluamos las causas de los problemas. Algunas parejas se preguntan: “¿Por qué nos va mal en el matrimonio? ¿A qué se deben tantas adversidades?”. Otros, ante sus conflictos internos, mantienen el interrogante: “¿Por qué soy tan débil ante la tentación?”. No saben por qué hacen cosas que no quieren hacer y se dejan influenciar por personas que no deberían siquiera estar cerca de ellos. Debemos entender que detrás de todo esto puede estar operando una maldición. Cuando Salomón dice en Proverbios 26:2: “Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa”, se está refiriendo a que el mal siempre tiene un origen.

Lo primero que debemos entender es que todo tiene su lado opuesto. Así como existe el bien, también subsiste el mal. Aunque Dios existe, y es verdadero, también es cierto que hay un ser maligno y perverso, conocido como Satanás. Dios tiene su jerarquía angelical, conformada por ángeles, arcángeles, serafines y querubines; y del mismo modo, el enemigo constituyó su propio gobierno, integrado por principados, potestades, gobernadores de las tinieblas de este mundo y huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Dios quiere atraer a Sus hijos a través del amor; el adversario pretende controlarlos mediante el odio y la violencia. Dios nos regaló a Su Hijo Jesucristo para darnos la salvación; el adversario sólo vino para hurtar, matar y destruir. Dios anhela que cada uno de Sus hijos conozca sus derechos y disfrute de todos sus privilegios; el adversario se esfuerza para que los creyentes vivan en ignorancia de todas las bendiciones que Dios preparó de antemano para ellos. Que desde hoy usted pueda aprender a escuchar y obedecer la Palabra de Dios, porque al hacerlo abre la puerta a que la bendición de Dios alcance su vida.