27 DE MARZO · SEMILLAS DE VIDA

Un humilde sembrador compró tres semillas exactamente iguales para empezar a trabajar sus campos. Sembró una de las semillas a la derecha, otra a la izquierda y guardo una para más adelante. Después de esperar un tiempo fue a ver los resultados: uno de los dos terrenos era fértil y daba fruto abundante, mientras que el otro era un terreno secó que lo único que logró fue dañar la semilla.

Determinado, el sembrador decidió sembrar la semilla restante en el terreno fértil e invertir todos sus recursos para el cuidado de esta tierra. Como resultado todos sus campos prosperaron y tuvo gran abundancia.

De la misma manera nuestro Señor está mirando quienes de nosotros somos esa tierra fértil, para invertir en nosotros y hacernos prosperar, para que demos mucho fruto. Remueva de su vida toda pedregal que impida que la Palabra de vida de abundante fruto en usted.