21 DE MARZO · SANTIFICADOS POR SU SANGRE

Es lógico que las personas se alarmen cuando se daña el sistema de alcantarillado del lugar donde viven. Un solo día que esté dañado ya es mucho y no sólo por el olor, sino por las enfermedades que se pueden contraer de las aguas negras; por lo cual no es de extrañarse que rápidamente se exija a las autoridades su reparación.

Las aguas negras son aquel tipo de agua que se encuentra contaminada con sustancia, que procede de los desechos orgánicos tanto de animales como de los humanos, su nombre no sólo es por el color que tiene, sino por las consecuencias negativas que trae.

“Si no, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.” 1 Pedro 1:15-16

El Señor pide que seamos “santos” porque Él es “Santo”, pero lamentablemente muchos viven en medio de aguas negras; es decir, no le dan importancia a la santidad. Ser santo no significa que seas perfecto y nunca cometas un error, sino que te encuentras en una lucha constante para cambiar y hacer lo correcto.
¡Ojalá viéramos el pecado como aguas negras!

El pecado vuelve nuestra vida como aguas negras, nadie quiere estar cerca porque enferma nuestro espíritu y trae consecuencias negativas. Si nuestra alma está negra difícilmente podremos ser de bendición para otras personas; por tanto, deberíamos alarmarnos cada vez que hacemos algo que ensucia nuestra alma y no tendríamos que tolerar que el pecado more en nuestra vida.

“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” Hebreos 12:14

Muchos ignoran la importancia de caminar en santidad, siendo que la ausencia de ésta es un obstáculo para estar en la presencia de Dios. Si realmente deseas ver a Dios y lo que tiene para ti, entonces ¡preocúpate por andar en santidad! Limpia tu corazón, pídele perdón por tus pecados para que seas purificado y entonces, rendirás como ofrenda tu vida, ofreciendo cada día un olor grato delante de su presencia.

¡No permitas que el pecado te siga robando grandes bendiciones!.