ENERO 31 · RUMBO A LA CONQUISTA

Debe entender que su fe personal determinará su destino. Lo que usted pueda ver en el plano espiritual es lo que Dios le podrá confiar en lo natural.  Así como Josué que para poder pisar la tierra de Canaán, tuvo que primero derrotar a sus enemigos; de igual manera sucede con nosotros que para poder lograr lo que deseamos, primero debemos derribar los obstáculos que se nos presenten y lo lograremos a través de la fe. Que poderosas fueron las palabras que el Señor le dio a Josué cuando le dijo: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé” (Josué 1:5). Los enemigos que tenía Josué eran reales; pero él aprendió a andar por fe y no por vista. En el mundo espiritual, Dios revela los principados demoniacos que dominan el área en la que usted se está desarrollando. 

Todos los hombres de Dios siempre se caracterizaron por su espíritu de conquista. Desde el momento en que Josué obtuvo esta promesa, se apropió de ella de una manera firme y determinada, de modo que cuando necesitó del respaldo de Dios para poder acabar con sus enemigos, no encontró ningún problema en buscar el respaldo de la misma naturaleza para lograrlo, razón por la cual decreto: “Sol, detente en Gabaón; Y tú, luna, en el valle de Ajalón. Y el sol se detuvo y la luna se paró, Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos.” (Josué 10:12,13)

Debemos entender que, así como Dios escogió a Josué para liderar a su pueblo, también el Señor nos ha escogido para que podamos guiar a miles de personas por la senda correcta.