17 DE JUNIO · RESPONDIENDO AL LLAMADO

Dios es un Dios de tiempos y Él sabía de antemano que en el reino de Asuero, el Persa, el hombre de su mayor confianza, era un hombre que odiaba a los judíos y que haría todo de su parte para deshacerse de ellos. Por esta razón Dios endureció el corazón de Vasti, la esposa del rey, y fue cuando el rey escogió a Ester.

Mardoqueo, quien llegó a ser un Padre para la reina, podía entender claramente los tiempos que estaban viviendo, y sabía cuál era el propósito por el cual Ester había llegado al reino.

Mardoqueo se enteró del edicto que había firmado el rey aconsejado por Aman, enemigo de los judíos, en el cual se emitió la orden de destruir, matar y exterminar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres, en un mismo día, en el día trece del mes duodécimo, que es el mes de Adar, y de apoderarse de sus bienes. (Ester 3:13).

Ante la preocupación de Mardoqueo por el futuro de los judíos, le dijo a la reina: “No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” (Ester 4:13,14).

Mardoqueo logró incomodar a la reina Ester que disfrutaba de la comodidad del palacio real. Como cristianos debemos ser consientes del peligro en que esta nuestra nación, y nos toca a nosotros hacer frente a la situación y ponernos en la brecha, para que Dios extienda Su misericordia y proteja a nuestra nación.

“Respiro y liberación vendrá de alguna otra parte…” (Ester 4:14). Si usted como cristiano calla en este momento, Dios levantará a otros que sí serán fieles a su llamado, quienes moverán la mano de Dios para detener el juicio; pero la gloria no se la llevarán los indecisos y negligentes.

“¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” (Ester 4:14). Los caminos del justo están en las manos de Dios. El Señor ha puesto un reloj en las vidas de Sus siervos para hacer exactamente lo que Él les ha confiado; si los siervos de Dios no disciernen el tiempo que viven, sufrirán las consecuencias. Por eso es importante no dejar pasar este momento tan precioso que Dios ha dado a Sus hijos y poner toda nuestra diligencia para hacer en corto tiempo todo aquello que Él nos ha confiado. Y así como Ester halló gracia ante los ojos del rey, también nosotros hallaremos gracia ante los ojos de nuestro Dios, quien nos dará la victoria.