17 DE MARZO · REDIMIDOS POR SU GRACIA

El 14 de junio de 1917, el rey Jorge V en Inglaterra estableció un título de honor dirigido a las personas que no pertenecen a la monarquía o realeza. Se trata de un reconocimiento l para ciudadanos civiles o militares que hicieron algo significativo por su país, ya sea dentro del campo de la ciencia, el arte, la política, los deportes, la literatura.

Este reconocimiento concede el título de “Sir” (abreviatura de señor en inglés) Algunas de las personas que ganaron este reconocimiento son: el científico Isaac Newton, el actor Charles Chaplin, el cineasta Alfred Hitchcock, el político Winston Churchill, el entrenador de fútbol Alex Ferguson. Las personas que lo recibieron esta su nombre en los libros de la corte suprema de ese país, ganándose el reconocimiento de sus compatriotas por haber puesto el nombre de su nación en alto.

Desde hace mucho tiempo Dios quiso otorgarnos un título dentro de su reino. A diferencia del reconocimiento Inglés, para ser nombrado “Hijos de Dios” no tuvimos que hacer nada, Jesús hizo todo en la Cruz del calvario dejándonos como única responsabilidad el decidir si queremos o no aceptar ese regalo.

Contrario a los títulos de este mundo que muchas veces son entregados para designar posiciones de superioridad en comparación al resto, el regalo que Dios debe ser un recordatorio de la misericordia que tuvo con nuestras vidas: sin buscarlo Él fue quien nos encontró, nos salvó, nos restauró y aunque fallamos, aún nos sigue preparando para ver la Gloria de su Reino..