28 DE NOVIEMBRE · RECIBIENDO SU PALABRA

Es muy interesante observar como este momento de avivamiento y despertar espiritual, no quedó centrado exclusivamente en los templos, sino que se extendió a las familias, hogares y barrios; cuando se reunían participaban de esa fraternidad, tenían un momento donde ellos compartían, pero siempre lo más importante era la oración y la Palabra. Hoy podemos experimentar lo que la Iglesia primitiva vivió a través de una célula, que tiene un amplio alcance tanto en la edificación del creyente, como en la multiplicación de la iglesia.

Esto es similar al proceso de una célula biológica; que siendo la unidad más pequeña de vida tiene la capacidad de multiplicarse. Toda célula se alimenta, crece y se reproduce en otra. La experiencia de los primeros cristianos citada en esta escritura nos presenta unas características de aquellos que se determinaron a transformar sus vidas a partir de la Palabra:

Fueron Perseverantes: tener esa cualidad nos lleva a resistir la obra de las tinieblas y a descubrir el plan del Señor sobre cada vida, a vivir con pasión el cumplimiento de cada una de sus promesas.

Guardaron la doctrina: ellos se determinaron no añadir, ni quitar nada a la verdad que recibieron a través de Jesús. Guardaron la pureza de sus enseñanzas.

Compartían: se reunían en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Hoy Usted puede hacer parte de la familia de Jesús, tener nuevos y verdaderos amigos.

Añadían: Cada vez que el evangelio es compartido, que se testifica lo que Dios hace, crece la casa de Dios.

Cuando mi hija Johanna inició su célula en el Sur de la Florida el Señor le permitió comenzar con 3 mujeres, pero ellas no llegaron solas, pues algunas eran casadas y tenían hijos. Mi hija entendió que no podía pensar sólo en las mujeres, como líder debía pensar en que toda la familia sea pastoreada.

Los primeros 2 años el Señor comenzó a añadir varias familias a la célula, eran 17 en total. Junto con su esposo Eliemerson han hecho un gran equipo, él cuida a los hombres y mi hija Johanna a las mujeres, también tienen un líder que se encarga de los niños. Ya han pasado más de 3 años y se encuentran en la etapa de ayudar a cada líder a abrir una célula en su propia casa. Cada semana Dios añade familias al ministerio. Ver hogares restaurados, vidas encontrando sanidad en todas las áreas es poderoso.

Cuando la Palabra cobra vida en su corazón, y usted experimenta una relación íntima y personal con Jesús, su naturaleza es mudada; es cuando comienza a impartir del amor del Padre a todos aquellos que están a su alrededor.