11 DE JUNIO · EL RAPTO DE LA IGLESIA

“Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios” (Hebreos 11:5).

Enoc fue el séptimo hombre después de Adán y su relación con Dios en sus primeros años, no era muy estrecha. Muchas personas tratan, al igual que Enoc, de vivir la vida a su manera, haciendo lo que mejor les parece, sin embargo hay circunstancias que los marcan. Enoc fue el padre de Matusalén, el hombre que más vivió sobre la tierra. En esa época los seres humanos vivían ochocientos años o más; la vida era muy prolongada. Una de las experiencias que marcó la vida de Enoc fue el nacimiento de su hijo cuando tenía sesenta y cinco años de edad. Lo marcó tanto que lo hizo cambiar, determinándose a caminar con Dios el resto de su vida.

Enoc cumplió su promesa, y después vivió trescientos años más. La Palabra dice que Enoc caminó con Dios noche y día. Es muy diferente decir: “Caminó pensando en Dios” que “Caminó con Dios”. Por donde Enoc se movía, Dios lo hacía con él. Su vida quedó ligada a la presencia de Dios y fue tan estrecha su relación que Él , que el mismo Señor decidió llevárselo al cielo en su cuerpo físico y espiritual.

¿Por qué sucedió si la Biblia dice que carne y sangre no pueden heredar el Reino de Dios? Porque al caminar con Él, su vida de santidad absorbió la debilidad de la carne. Enoc fue el hombre que Dios trasladó de este mundo a Su Reino, siendo la primera persona que conquistó el mundo espiritual. Siglos después, Dios prometió que lo mismo sucedería con cada creyente.

El Apóstol Pablo dijo: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15:51-52). Es la misma trompeta a la que se refiere Juan en Apocalipsis. Lo que aconteció con Enoc acontecerá a los creyentes. La Biblia dice que en un abrir y cerrar de ojos, pasaremos de caminar en la vida natural al Reino de Dios. Por eso debemos hacer pacto con Él, determinándonos caminar a Su lado, como lo hizo Enoc.

Jesús desea una generación como la de Enoc que, viviendo en integridad, camine con Dios y haga la diferencia entre. Cuando una persona camina con Dios, se abstiene de hacer lo malo, no hace nada en oculto, porque sabe que Él le está observando. Esa es la generación de Enoc y el Señor viene por esa generación.

Cuando esto acontezca será mas rápido que un pensamiento; que no da tiempo para que las personas se arrepientan de sus pecados; razón por la cual debemos estar listos para cuando llegue ese momento.