3 DE MARZO · PROTEGIDOS POR DIOS

En los primeros días de la Segunda Guerra Mundial los japoneses tomaron prisionero al
doctor Theron Rankin, que era misionero Bautista en China. Entonces quedó separado de
todos sus seres amados: familiares y amigos, y fue despojado de todas las cosas que
eran de su propiedad personal. No tenía esperanzas de que alguien la protegiera, ni
siquiera un gobierno amigo del de su país: Los Estados Unidos de la América del Norte.
Todo lo que podía hacer era confiar en Dios, Cristo y en el Espíritu Santo; único que tenía
eran las promesas de las tres Divinas Personas. Muchos meses después un barco neutral
sueco, el Chripsholm, llevó al doctor Rankin a su patria. Más tarde dijo que cuando no
tenía más en quien confiar, sino en Dios, en Cristo y en el Espíritu Santo, su actitud hacia
sus captores japoneses cambió, y desapareció el temor que antes había tenido.