JULIO 16 · PRINCIPIOS DE LA BENDICIÓN

Ayer aprendimos cómo eliminar la maldición que viene por la idolatría, hoy veremos cómo erradicar la maldición que ha venido por causa de la deshonra.

En Deuteronomio 27:16 dice: “Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén” 

Somos conscientes de que una de las épocas de mayor crisis en el ámbito familiar es la que estamos viviendo ahora. No obstante, Dios prometió que para el tiempo del fin algo sobrenatural sucedería en la tierra a través de los creyentes. Pienso que para el tiempo del fin la iglesia será movida a entrar en otra dimensión, para poder cumplir con la gran comisión, y que Dios dará a los creyentes comprometidos la misma unción que operó en Elías, que será una unción de reconciliación. 

Aunque la Biblia dice: “Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre…”, no podemos ignorar que muchos hijos dejaron que sus corazones se llenaran de odio y resentimiento hacia sus padres por la manera injusta en que éstos procedieron con ellos. El Señor Jesús comprende este sufrimiento porque Él mismo tuvo que soportar el rechazo del Padre celestial.

Por otro lado, también están los hijos que abusan de la generosidad de sus padres, y llegan a tomar una actitud despectiva frente a ellos. Salomón dijo: “Al que maldice a su padre o a su madre, se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa” Esto lo podemos ver en Proverbios 20:20. Nunca antes en la historia el ser humano había sido tan irreverente hacia los padres como en la actualidad. Los hijos prácticamente se han sublevado contra sus progenitores. Pablo dijo: “Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra” Esto está en Efesios 6:2-3.