23 DE MARZO · ESCOGIDOS Y AMADOS POR DIOS

Mefi-boset a los cinco años había quedado huérfano, ya que su padre había muerto en la guerra contra los filisteos, al oír esto la nodriza lo tomó en sus brazos y huyó rápidamente para rescatarlo de la muerte, pero en el camino el niño cayó de sus brazos y desde entonces quedó lisiado de sus piernas.

Muchos de los que nos acercamos a Jesús de alguna manera nos vemos reflejados en Mefi-boset, puede que no tengas defectos físicos, pero tal vez ciertas debilidades tuyas se ven reflejadas y no te vez como hijo de Dios por tus fracasos y crees que no es posible mejorar porque sólo escuchas de los demás palabras negativas hacia a ti.

Después de muchos años, en los que probablemente Mefi-boset pensó que nació desdichado y moriría así, todo cambió de repente. La persona que él temía y que tenía su vida en sus manos, de repente cree que es conveniente hacer misericordia con alguien de la familia de su padre y ¿a qué no saben a quién le dieron la honra de comer siempre en la mesa del Rey? Sí, el mismo el hombre lisiado y cojo de la familia de Saúl el cual se llamaba Mefi-boset (que quiere decir el Avergonzado).

Siempre hay momentos en los que sentimos que todo está mal y que por nuestras limitaciones nunca vamos a alcanzar lo que deseamos y pasamos toda nuestra vida intentando solamente sobrevivir aun sabiendo que somos de la realeza, preferimos vivir una vida mediocre, llegando a la conmiseración como lo hacía Mefi-boset pero llegó el día que pasó lo inimaginable, tuvieron misericordia de él y no fue cualquiera persona sino el Rey.

Hoy te animo a dejar atrás todos tus prejuicios y tus discapacidades para sentarte en la mesa del Rey, Él ha preparado un lugar especial para ti.