29 DE JULIO · POR FE CONQUISTAREMOS LO IMPOSIBLE

Cuando la iglesia esta impregnada de una fe viva, las paredes no la pueden detener, ni las fronteras frenarla, pues la fe trae vida, luz y esperanza; esta debe ser el fundamento de cada ministerio cristiano. Todo aquel que desee tener un ministerio de éxito debe vivir siempre en la dimensión de la fe, pues a través de ella nuestra relación con Dios se fortalece y nos hace aptos para conquistar todos nuestros sueños.

La fe en Dios está por encima de los sentidos naturales, cree en lo que los ojos no pueden ver y espera lo que todavía es imposible palpar también escucha lo imperceptible para el oído humano y nace en el corazón. En Romanos 10:8 el apóstol Pablo dice: “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.Esta es la palabra de fe que predicamos:”. Generalmente, el ser humano tiende a andar por vista y no por fe, trata de aferrarse a lo que ve olvidándose de que detrás de este sistema de cosas existe un reino espiritual que no vemos pero que es real y eterno.

La fe nos relaciona con el mundo invisible y eterno donde está el gobierno de Dios, nos eleva por encima del plano natural para unirnos con el eterno y glorioso Reino de Dios. Por la fe podemos dejar nuestras debilidades y flaquezas al pie de la Cruz para vestirnos de la fortaleza invencible del Espíritu de Dios también nos conduce a salir de un mundo de fracaso y derrota para disfrutar del éxito y la prosperidad que Dios ha reservado para los que le amamos.

Es importante que entienda que la fe tiene la habilidad de transformar lo absurdo en lógico, y lo vil y menospreciado, en útil y bendecido. En Hebreos 11.1 dice: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. En otras palabras, la fe es lo que nos permite percibir como verdadero lo que aún no ha sido captado por los sentidos físicos. Debemos entender que la fe en el Señor Jesús es lo único que puede dar vida a nuestro espíritu, Jesús dijo: “…el que no naciere de agua y del espíritu no puede entrar en el reino de Dios” esto está en Juan 3:5.

Esto nos enseña que el nuevo nacimiento equivale a recibir la vida de Dios en nuestro espíritu, Él es espíritu y por Su misma naturaleza solo se relaciona con seres espirituales. El apóstol Pablo dijo: “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él” esto lo puede encontrar en 1 Corintios 6:17. Al tener esa intimidad con Dios el mundo espiritual se abre ante nuestros ojos, podemos ver todas las ricas y abundantes bendiciones que Él tiene para nuestra vida.

Lo único que tenemos que hacer para nacer a la fe es creer en lo que Dios dice a través de Su palabra y es aceptar a Jesús como nuestro salvador, esto nos dará el derecho legal de ser hechos hijos de Dios.