11 DE DICIEMBRE · NUEVO COMIENZO

Joseph Lister, médico del siglo XIX, es conocido como «el padre de la cirugía antiséptica». A Lister le preocupaba la alta proporción de pacientes que morían a causa de infecciones en el post-operatorio.

Llegó a la convicción de que una cantidad infinitésima de microbios invisibles al ojo, eran los que estaban causando las infecciones. Empezó a desarrollar una serie de soluciones antisépticas con las cuales tratar las heridas. Como era de esperar, la proporción de pacientes que morían a causa de las infecciones disminuyó.

De una manera similar, hay fuerzas espirituales malas que obran en nuestro mundo de hoy en día. No se las puede ver, pero causan estragos en la vida de las personas, haciendo que caigan en la tentación, promoviendo a gente que es mala en las instancias de poder nacionales, manipulando las emociones humanas, desgarrándolos y destruyéndolos.

Igual que los contemporáneos de Lister desecharon su teoría de los microbios destructivos, mucha gente de hoy ignora o rechaza las realidades espirituales. Pero tú tienes un poderoso «antiséptico» y es la sangre poderosa de Jesús.