MARZO 25 · NUEVO ADN

Cuando el Apóstol dice que de una sangre ha hecho todo el linaje de la tierra, es porque el ADN, nuestro código genético, tiene un trasfondo: Adán. De ese linaje venimos todos.

“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Isaías 53:6,7).

Por Su muerte y Su resurrección, Jesús se convirtió en el segundo hombre con un nuevo código genético.

Una noche en la cual salimos a cenar junto con mi esposa y Matías, comencé a notar algo especial. El bebé ya tenía seis meses de edad y empezó a comportarse de manera muy inquieta en el restaurante. Al mirar a mi esposa, sabíamos que algo le pasaba. Al día siguiente, en mi tiempo de oración le dije al Señor: “Padre, ayúdame; enséñame a orar por Matías. En ese momento Él habló a mi espíritu y dijo: “Aplica el ADN de Jesús sobre el ADN de Matías. Mi mente se abrió y comprendí lo que Él quería enseñarme: Cambio del ADN.

Cuando el Señor trajo esta revelación a mi vida, inmediatamente empecé a orar por él diciendo: “Señor Jesús, aplico el ADN tuyo sobre el ADN de Matías y declaro que Tu ADN absorbe, anula y reemplaza el ADN de él.” Este tiempo de oración fue temprano en la mañana y, durante todo ese día fuimos testigos con mi esposa de cómo nuestro bebé estaba más feliz que nunca. Pasó todo el día riendo y gozando, en su rostro se veía un brillo especial; podemos decir que desde aquel día Matías tiene un nuevo ADN.