4 DE JUNIO · MOTIVADOS PARA LA CONQUISTA

La presión que vivían los israelitas por causa de las incursiones de los Madianitas donde devastaban la tierra, los llevó al desespero, a la incertidumbre y a esconderse continuamente de ellos. Y cuando ellos sentían que Dios los había abandonado, fue cuando el Señor a través del ángel le dice: “Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.” (V.13). Esto fue para Gedeón un aire fresco; el saber que Dios en momentos de crisis esta de nuestro lado, es una poderosa luz de esperanza. Aunque Gedeón quería saber el porqué de su situación, el Señor no se detuvo a darle explicaciones; sino que comenzó a trabajar en el estado de animo de él.

La palabra entusiasmo viene del griego ENTHEOS. EN–dentro, THEOS –Dios, que significa estar lleno de Dios. El Padre quiere que cada uno de Sus hijos entendamos que las grandes batallas, se ganan fácilmente, cuando dependemos totalmente de Él; aunque Dios nos ha dado la capacidad de hacer todas las cosas por nuestra propia cuenta, Él se agrada cuando rendimos todas nuestras fuerzas a Su voluntad y dependemos totalmente de Él.

El entusiasmo es la fe de Dios manifestada en nuestras vidas, que nos ayuda a ver todo lo que Dios tiene para nosotros en el plano espiritual. Y por lo tanto, debe estar presente en todo lo que realizamos a nivel personal, familiar, empresarial o ministerial. El entusiasmo nos debe acompañar en todas las facetas de la vida, pues éste ha sido la base para que hombres y mujeres de Dios hayan dejado una huella profunda en la historia.

Al recorrer las páginas de la Biblia, podemos ver cómo Dios escogió hombres y mujeres, que en la mayoría de los casos los caracterizaba la misma situación: el rechazo. Y aunque algunos de ellos tenían muchos conflictos internos, al rendir sus vidas al servicio de Dios, fueron usados de una manera extraordinaria. Los hermanos de Gedeón lo habían rechazado, pues había nacido fuera del matrimonio, y no lo querían, pero el Señor creyó en él, y le delego la difícil tarea de liberar a su pueblo de la opresión de los Madianitas.
“Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los Madianitas. ¿No te envío yo?” (Jueces 6:14).

Cuando Dios le dice a Gedeón: “Ve y con esta tu fuerza”, se está refiriendo al entusiasmo; pues al haber él rendido sus fuerzas a Dios, Dios también le confía Su fuerza Divina a él, y este hombre quedó lleno de Dios, o con la fuerza de Dios, operando poderosamente a través suyo.