3 DE MARZO · MI CONFIANZA ESTÁ EN DIOS

Por lo general el ser humano tiene que enfrentar muchas batallas, pero una de las más fuertes es con el temor.

La mayoría de personas piensan que el temor es el resultado de una impresión negativa pero que es algo pasajero, y no se dan cuenta de que detrás de esa impresión negativa, se oculta un espíritu demoníaco, que quiere aprovecharse de una circunstancia difícil para entrar a tomar control de esa vida. El temor conlleva a la confusión, donde las personas no se explican lo que les está aconteciendo.

El apóstol Pablo dijo: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7). La bendición de la que gozamos los cristianos, es que Dios nos dio su Espíritu Santo para que sea el que more dentro de nosotros.

El apóstol Pablo dijo: “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: !!Abba, Padre!” (Romanos 8:15).

La palabra Abba, que es Padre en el idioma griego está en diminutivo que es como decirle papito y es tremendo lo que el Señor dice, van a llamar a Dios Papito, ¿Por qué? Porque ya no estamos en esclavitud, ya el vicio, ni las pasiones desordenadas lo dominan; tampoco las deudas o las preocupaciones lo desvelan; Porque no estás bajo el yugo de la esclavitud, sino de la libertad en Cristo. Salomón dijo: “El principio de la sabiduría es el temor a Jehová” (Proverbios 1:7a).

El temer a Dios nos ayuda a disfrutar de Su presencia, de Su santidad, de Su justicia y de Su misericordia. Mientras que el qué es el temor del hombre, es demoniaco; pues es un usurpador que quiere tomar el lugar que solo le pertenece al Espíritu de Dios. También el proverbista expresó: “Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión Ante los ojos de Dios y de los hombres”. (Proverbios 3:3,4).

Lo que blinda la vida de cada creyente, es que, si este practica la misericordia y vive en la verdad, el favor de Dios lo acompañará en cada paso que dé.