10 DE AGOSTO · MENTE CONQUISTADORA

Dios depositó dentro de nosotros un tesoro, la pureza de nuestro corazón, Salomón dijo: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios”. Prov. 4:23-24.

La manera de guardar nuestro corazón, es no permitir ninguna clase de pensamientos impuros, negativos o incorrectos; por lo general lo que la persona haya atesorado en su corazón, lo confiesan con sus palabras.

El pensamiento de fracaso tiene el propósito de destruirle, quitarle la fe, la esperanza, para que no tenga el ánimo para hacer la obra de Dios, un pensamiento de fracaso, de depresión no puede venir de Dios porque el pensamiento de depresión hace sentir a la persona miserable diciéndole que fracasó en todo, que no tuvo ningún sentido su esfuerzo y el único camino que le queda es la muerte.

Salomón dijo: “Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia.” Proverbios. 21:5, el proverbista dijo, los pensamientos del diligente conllevan a la abundancia, una persona que piensa diligentemente nunca mira el fracaso, siempre está mirando el éxito, sabe que si Dios está con él; todas las cosas las puede conquistar, entiende que el Señor y él ya son una gran mayoría.

Posiblemente ha escuchado la fábula del elefante y el ratón; en la que ambos tuvieron que atravesar por un puente, hecho de tablas de madera y sostenido por lazos; al pasar se mecía demasiado y cuando terminan de cruzarlo, el ratón mira al elefante y le dice: “Cómo hicimos tambalear ese puente!” Cuando tenemos la mente de Dios; donde quiera que vayamos, tenemos tanta confianza de que el mismo Señor va con nosotros, sin importar las dificultades por las que tengamos que atravesar, también nosotros podemos decirle, Señor, como hemos hecho tambalear esta ciudad, o como hicimos tambalear el infierno.

Salomón dijo: “Porque conforme es su pensamiento en su corazón tal es él.” el hombre es la suma de sus pensamientos; los cuales son expresados con palabras, Jesús dijo, “de la abundancia del corazón habla la boca”, recuerde que su mente es toda una mina riqueza, dentro de usted Dios depositó uno de los tesoros más preciados, usted supera a cualquier otra criatura del universo; sin importar su nivel social la riqueza divina fue depositada dentro de usted. No permita que el enemigo lo bombardee con pensamientos negativos, el adversario le ataca porque es valioso, si no lo fuera tenga por seguro que el adversario no se fijaría en usted, Dios le dio la capacidad de generar ideas, todos esos grandes avances de la humanidad son el resultado de ideas que fueron realizadas.