FEBRERO 26 · LOS MEJORES AMIGOS

La salvación y sanidad que este paralítico experimentó fue por cuatro amigos que se determinaron buscarlo en lugar de dolor y necesidad en el cual se encontraba y llevarlo a donde estaba Jesús, porque junto a Él sabían que el enfermo sería sanado. 

Estos amigos sintieron compasión: Las personas que sufren de parálisis corporal muchas veces se ven confinadas a vivir en soledad pues, por la suma de actividades cotidianas, pocos son los que pueden tomarse un tiempo para compartir con ellos. Sin embargo, el paralítico de nuestra historia tenía cuatro amigos quienes habían comprendido como la respuesta a la necesidad de este hombre estaba muy cerca, pero que requería de su esfuerzo.

Estos cuatro hombres fueron osados: Los cuatro amigos del paralítico eran hombres audaces, pues se atrevieron a hacer algo que nadie antes había hecho. Como se dieron cuenta de que era prácticamente imposible llegar hasta donde Jesús estaba, decidieron subir al techo de la casa y, de esta manera, bajar a su compañero hasta donde se hallaba el Médico divino. La intrepidez va muy ligada a la fe pues nos lleva a hacer cosas diferentes cosas inspiradas por el Espíritu Santo; nos hace superar cualquier obstáculo.

Los cuatro amigos eran grandes motivadores. Muy posiblemente los acompañantes del paralítico tuvieron que insistirle a su amigo para que aceptara acudir a la reunión con Jesús. Según se aprecia por los resultados, se podría deducir que la motivación fue buena, pues lo pudieron llevar.  A través de nuestras palabras, debemos dar ánimo a quienes nos rodean y motivarlos a acercarse a Jesús 

Y por último estos cuatro amigos fueron humildes.: El simple hecho de cargar sobre sus hombros a una persona y llevarlo de un lugar a otro es un acto de humildad. ¿Qué está dispuesto hoy hacer para que otros conozcan al Señor?