SEPTIEMBRE 28 · LIDERAZGO EFICAZ

Dios precisa de líderes que tengan un carácter conforme al Suyo, tal como el rey David, que desde temprana edad fue moldeado por el poder de Dios, hasta alcanzar la medida correcta para convertirse en un instrumento de bendición para Israel. Por ello Dios estableció un pacto perpetuo con David y con su descendencia.

Desde sus primeros años, David tuvo un corazón tierno y sensible a las cosas de Dios.
Sufrió las presiones normales de cualquier familia contemporánea.
Fue víctima del rechazo por parte de todos los miembros de su familia, razón por la cual, las tareas menos atractivas las tenía que hacer él.

 La firmeza de carácter se vio en David en la manera cómo reaccionaba frente a cada situación, pues lo hacía con un corazón obediente y fiel a lo que su padre le había encomendado

Un líder de fe tiene un equipo comprometido. Las personas harán lo que vean hacer a su líder, actuarán como él y lucharán por los resultados. El equipo de personas que actúa en derredor nuestro estará atento a las directrices que les demos, pues anhelan sentirse útiles dentro de la visión. Sin un equipo comprometido, estaremos haciendo más del trabajo requerido, y con el riesgo de que las fuerzas se agoten.
“Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:1).  Esto significa que un paso importante para lograr un equipo comprometido es establecer pautas de conducta, siendo el líder un ejemplo digno de imitar. 

Las personas suelen estar más dispuestas a seguir a aquel líder que se involucra y vive el proceso del desarrollo ministerial al lado de ellos. El verdadero líder, que merece ser imitado, es aquel que en vez de decir “vayan”, dice “vamos”.

El liderazgo eficaz es el que perdura a través de los seguidores que han sido formados genuinamente. Ninguno de los miembros del equipo de liderazgo que Dios me ha confiado llegó por simpatía. Cada uno se esforzó y conquistó.  El verdadero liderazgo no es el que se da por posiciones, o por un rango de autoridad, o que proviene de un título profesional, sino el obtenido por el fruto. Dedíquese a la preparación de líderes con perfil idóneo para ganar, consolidar, discipular y enviar.