7 DE OCTUBRE · LEVANTANDO UNA FAMILIA SACERDOTAL

Pacificador es aquella persona que tiene la habilidad de establecer la paz en medio del conflicto. El Apóstol Santiago dijo: “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?” (Santiago 4:1).

Muchos viven en una guerra permanente con ellos mismos y con los demás. quieren hacer las cosas de la manera correcta pero se encuentran con una fuerza interna muy fuerte llamada pasiones desordenadas y malos deseos que quieren doblegarles y apartarles de la senda pero cuando la Palabra de Dios les alcanza confronta a la persona con su naturaleza pecaminosa para que se rinda a través del arrepentimiento o para que sepa el juicio que le espera.

El mismo Santiago continúa diciendo: “¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?” (Santiago 4:4). La única manera como alguien puede alcanzar la paz interior es cuando rinde su vida al Señor Jesús lo que él hace es darnos su Espíritu Santo para que venga a gobernar. El Señor Jesús enseñó: ”Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer” (Marcos 3:25). Podemos ver que el mismo Señor habla de la casa; si la casa está dividida es imposible que esa casa pueda permanecer. Hay un salmo que nos ayuda a entender un poco más de lo que es la bienaventuranza: “Bienaventurado el hombre que teme a Jehová y en sus mandamientos se deleite en gran manera” (Salmos 112:1).

La bendición de que podamos nosotros establecer una familia sacerdotal; ahora, al hablar de familia sacerdotal me estoy refiriendo a esa familia que siente el compromiso, el llamado a servirle a Dios así como cuando Dios escogió la tribu de Leví que todos los que nacían dentro de esa tribu quedaban involucrados en el ministerio sacerdotal y hemos visto que el Señor ha estado levantando una generación de familias comprometidas cien por ciento con Dios que tanto el padre, la madre y los hijos y nietos entienden la importancia de vincularse y reproducirse ministerialmente influenciando en muchas vidas. Note como empieza este Salmo hablando al hombre ese hombre que teme a Dios va a ser bienaventurado; sabemos que la palabra bienaventurado significa tres veces feliz o dichosa la persona.

Tiene que haber una alegría en el contacto que se tenga con la palabra, podemos ver que todo empieza cuando el hombre del hogar adquiere un compromiso firme con Dios y firme con Su Palabra con base en esto es que se desprende todo lo demás “Su descendencia será poderosa en la tierra; a generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, Y su justicia permanece para siempre.” (Salmos 112:2-3). El compromiso con Dios, da seguridad, poder y provisión financiera a toda su descendencia. Y mas adelante añade: “Reparte, da a los pobres; Su justicia permanece para siempre; Su poder será exaltado en gloria. (verso 9)