24 DE ENERO · LA MEDIDA DE FE

Un día, zarpó un barco a alta mar. Iban 20 hombres era un viaje de 50 días y entre ellos se encontraba un fiel cristiano de quien todos en la tripulación se burlaban.

¡El Marinerito!

Una noche estallo el cuarto de máquinas y se hundió el barco sobreviviendo solo el fiel cristiano al naufragio. Él estaba sobre una pequeña isla desierta. Estaba orando fervientemente a Dios que lo rescatara. Todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero nunca llegaba. Ya Cansado, empezó a construir una pequeña cabaña para protegerse y proteger sus posesiones. Un día se fue a pescar y regreso corriendo al ver que se quemaba su choza y no pudo salvar nada.

Después de perderlo todo, anduvo en la isla como sonámbulo, sin esperanza estaba confundido y enojado con Dios y llorando decía: ¿Cómo pudiste hacerme esto?, y se quedó dormido. En la mañana siguiente, escuchó asombrado la sirena de un buque que se acercaba a la isla. Al llegar sus salvadores les preguntó: ¿Cómo sabían que estaba aquí? Y respondieron: Vimos las señales de humo que nos hiciste… Es fácil enojarse cuando las cosas van mal, pero no debemos perder la fe en Dios porque Dios está trabajando en nuestras vidas en medio de las pruebas.

La próxima vez que tu pequeña choza se queme… no Pierdas la fe, puede ser simplemente una señal de humo que surge de la gracia de Dios.