27 DE ENERO · LA GRACIA DEL AMOR

En un Lugar de Italia había un rey que era amigo de las buenas noticias y enemigo de las malas. Al mensajero que le llevaba buenas noticias lo trataba con gentileza; al que llevaba malas noticias lo castigaba con todo rigor. Un día desapareció el joven hijo del rey y apareció en su lugar una nota de los que se lo habían llevado. Pero en la corte había un traductor que le daba un matiz positivo a las malas noticias que le tocaba traducir y lo llamaron porque la nota estaba en otro idioma. El leyó con cuidado la nota y supo de inmediato que contenía la peor de las noticias.

Al príncipe lo habían secuestrado y la nota establecía las condiciones del rescate y exigían diez mil monedas de oro a cambio de la vida del niño. El ingenioso traductor le interpreto la nota al rey en estos términos: «Su Majestad, su hijo se perdió en el bosque mientras jugaba al escondite. Allí lo atacó un lobo, pero un pobre campesino le salvó la vida y lo está cuidando. Él es buena gente, Su Majestad tenga la bondad de enviarnos diez mil monedas de oro. Sus hombres podrán llevar las monedas a la cueva de las águilas mañana antes del anochecer. El rey aceptó de inmediato ambas condiciones.

Pero el príncipe logro escapar, apareció muy bien sin ningún daño y el Rey estaba muy feliz del regreso de su hijo y el rey premió al traductor confiriéndole el título de duque por su destreza en disfrazar las malas noticias en buenas. Como este traductor pudo cambiar un ambiente de dolor por un ambiente de tranquilad de paz en la corte.