1 DE JULIO · LA PRESENCIA DE DIOS EN LAS CASAS

El arca de la alianza era una representación visible de la Presencia de Dios, David sintió temor de Dios por llevar el arca hasta Jerusalén y quedó espantado al ver la manera como el Señor destruyó a Uzá por haber tocado el arca cuando estaba a punto de caer al piso. Ese acto significó una profanación de lo sagrado, pues ningún sacerdote podía tocar el arca, esta sólo podía estar en la casa de Dios y en el Lugar Santísimo pero Dios permitió lo que sucedió con Uzá para enseñarle a Su pueblo que Él no quiere solamente habitar dentro del templo, sino también habitar con las familias y en sus casas.

Podemos ver que esta era la primera vez que el arca de Dios posaba en una casa; posiblemente muchos se sentían temerosos por lo que podía acontecer a la familia de Obed-edom, pues si Uzá, por haberla tocado, había muerto, ¿cuál sería el fin que esperaba a esta familia?. Sin embargo, para el asombro de todos, Dios bendijo en gran manera la familia de Obed-edom, y el tiempo que el arca estuvo allí fue el de mayor prosperidad para ellos, esto le dio una gran confianza a David para trasladar el arca hasta Jerusalén una vez más.

Algo similar sucedió en la época de los apóstoles, quienes disfrutaban la Presencia de Dios solo en medio del pueblo de Israel y Dios decidió extender Su misericordia a los gentiles. De una manera sobrenatural hizo que el hogar de un centurión llamado Cornelio se convirtiera en el lugar de Su morada para extender salvación a millones de personas desde aquel lugar, con esto se cumplía la profecía que dice: “Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo” esto está en 2 Corintios 6:16.

Obed-edom fue bendecido por abrir las puertas de su casa para que la Presencia de Dios morara allí; este solo hecho le trajo tanta prosperidad a su familia, que hasta el mismo rey se maravilló, al igual que este hombre pudo tener el beneficio de prestar su casa para servir a Dios. Si usted abre su casa para reuniones de células, Dios fijará Sus ojos sobre su familia y lo bendecirá. En la medida que la iglesia se apropia de la Visión celular y se esfuerza en desarrollarla, el éxito se irá presentando al interior de la congregación por lo tanto se verá reflejado en el crecimiento espiritual y numérico.

Recuerde que Jesús siempre se preocupó por llegar a la necesidad de cada persona, esto lo vemos en Mateo 9.35 donde dice: “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.” Aun el creyente más sencillo puede reunir a su familia y el líder de célula puede ejercer un pastoreo directo con cada persona.