9 DE SEPTIEMBRE · LA PALABRA DE DIOS NOS DA VIDA

El apóstol Pablo al referirse a la Escrituras, lo hace como la Palabra de Dios, que fue dada a conocer por los santos hombres de Dios, quienes hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo; hombres que tuvieron un conocimiento de Dios mucho mas profundo que las personas corrientes, a estos les fue revelado por el Espíritu Santo el propósito de Dios para con el ser humano. Pablo corre el velo y nos presenta de una manera muy clara la sencillez de la palabra; diciéndonos que hasta un niño la puede comprender. “Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.” (2 Timoteo 3:15).

El propósito de La Biblia es ayudarnos a alcanzar la salvación a través de la fe, pues a través de ella podemos entender los beneficios adquiridos por medio de la redención a través de nuestro Señor Jesucristo.

Pablo les dijo a los de tesalónica: «Cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres sino según es en verdad, las palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes» (1 Tesalonicenses 2:13). Pablo tenia la certeza de que el mensaje que él comunicaba, era en la inspiración del Espíritu Santo.

El proverbista dijo: “Si como a plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de la sabiduría» (Proverbios 2:4,5). Debemos disponer todo nuestro corazón en la búsqueda de la verdad, que está en la bendita palabra de Dios, ya que no existe otro libro que nos presente de una manera tan clara el camino correcto por el cual debemos conducirnos en esta vida; y a la vez nos da la seguridad, y la esperanza para conquistar la salvación eterna. El consejo que da el proverbista es que si el hombre buscara la Palabra de Dios como busca los bienes materiales, esto le conduciría a la verdadera sabiduría.

Pablo escribiendo a los efesios dijo: «Tomad la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios» Efesios 6:17. La Biblia como libro cerrado no tiene ningún poder, pues esta se convierte en la espada del Espíritu solamente cuando hemos creído a sus promesas, y las confesamos con nuestra boca. «Porque con el corazón se cree para justicia pero con la boca se confiesa para salvación» (Romanos 10:10).

Apreciado amigo, es importante que entienda que no hay otra forma de conocer a Dios, sino a través de su palabra, si nunca la ha leído, le invito a que empiece a partir de hoy, con el evangelio de San Juan.