SEPTIEMBRE 5 · LA GRANDEZA DE LA FE

Si quizás en este momento siente que no tiene fe, no se preocupe, porque usted puede hacer que la fe venga y ésta vendrá cuando usted crea lo que Dios le está hablando por medio de Su palabra, el resultado será que usted nacerá a la fe. 

Aunque ninguno de nosotros conoció a los escritores sagrados que fueron los instrumentos en las manos de Dios para que la biblia estuviese a nuestro alcance, creímos como verdad todo lo que ellos plasmaron en cada una de sus páginas. ¡Es tiempo de conectarse con Su Palabra y ser lleno de fe!

A través de la fe nuestra relación con Dios se fortalece y podemos conquistar todos nuestros sueños. Qué gran confianza nos da el saber que Dios le confió a sus siervos una sola promesa y ellos la creyeron, incluso en la época en que aún no había nada escrito de la biblia, como el caso de Abraham, pero esa promesa de que Dios le daría descendencia como las estrellas del cielo y como la arena del mar, lo acompañaron aun en los momentos más difíciles de su vida. 

Él, a través de la fe, nació a las visiones y sueños de Dios, Abraham podía pasar noches enteras observando las estrellas, y mientras él lo hacía, veía en cada una de ellas el rostro de alguno de sus descendientes. Debido a que la fe estaba arraigada en su corazón, logró neutralizar sus propios sentidos, los cuales muchas veces el enemigo usa para desenfocarnos del sueño de Dios. 

En la primera parte de Juan 10:10 podemos observar el plan que el enemigo ha trazado en contra de todos los seres humanosEl ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir”, aunque seamos hijos de Dios y sigamos Su camino el enemigo no tiene compasión de ellos sino que por el contrario se levanta con más fuerza, es ahí donde la Palabra nos llena de fe para creer la segunda parte de este versículo; “yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”, note que aquí Jesús advierte sobre la naturaleza del enemigo pero da la sustancia de la fe por medio de Sus palabras para que logremos vencer.