SEPTIEMBRE 19 · LA FE Y LA PROVISIÓN

La fe nos ayuda a recibir de Dios la provisión diaria que necesitamos para suplir todas nuestras necesidades. Existen algunos creyentes que luchan con este concepto, pues piensan que la fe, y en general las cosas de Dios, no deberían mezclarse con lo material. Es importante entender que a pesar de que Dios no nos ha dado la fe para que persigamos las riquezas de este mundo, ésta si nos sirve para obtener los recursos que necesitamos para suplir nuestras necesidades, para proveer en casa, pero también para proveer recursos para la obra de Dios. 

El mismo apóstol Pablo dijo: “porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:8).

David, quien recibió la dirección de Dios en todo lo concerniente en la construcción del templo, no se apoyó en los consejos de ninguno de los hombres sabios que lo rodeaban; sino que recibió estrictamente la dirección del Espíritu Santo. David invirtió no solamente los ahorros que él tenía reservados para el templo, sino que también dio de sus ahorros personales.

No sé cuántos de ustedes han tenido batallas en el área financiera, yo creo que muchas veces las presiones financieras se pueden convertir, o en un trampolín que nos acerca a Dios, o un muro que nos separa de Él.

Muchos quieren una prosperidad fácil sin esfuerzo, otros piensan que la prosperidad viene por el esfuerzo propio y el trabajo duro, sin detenerse a pensar que la escasez o la ruina nunca vienen sin causa.

Lamentablemente, algunos piensan que tanto la prosperidad como la ruina son el resultado del esfuerzo de ellos, sin tener en cuenta si fueron obedientes o desobedientes a la Palabra de Dios. “Pero clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró de sus aflicciones. Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina” (Salmos 107:19-20).

Los judíos habían llegado a un punto en el que ya no soportaban tanta aflicción y opresión financiera, y encontraron que la única salida era volver el rostro a Dios y esto fue lo que los motivó a clamar a Dios de todo corazón, y el Señor envió la Palabra de dirección, restauración, sanidad y provisión.