14 DE MAYO · LA BENDICIÓN QUE VIENE POR LA OBEDIENCIA

El compromiso que Dios tiene con Sus Hijos, depende de la manera en que cada quien conozca y obedezca Su Palabra. El apóstol Juan le escribió a Gayo diciéndole: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2). Como podemos ver, la bendición de Dios es integral, incluye la prosperidad económica, la salud física y la fortaleza espiritual.

En la época del profeta Jeremías, el Señor le recuerda al pueblo de Israel el acuerdo que Él había hecho con sus padres: “Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto. Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien” (Jeremías 7:22-23). Que el Señor abra nuestro entendimiento para que podamos comprender Su Palabra y nos de Su gracia para obedecerla viviendo siempre en ella.

En su carta a los Corintios el apóstol Pablo dijo: “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (2 Corintios 8:9). Es impresionante la manera como el apóstol Pablo logró entender el poderoso milagro del intercambio que se llevó a cabo en la Cruz del Calvario.

Él habla de la gracia del Señor Jesús, que es el amplio favor de Dios para con aquellos que no lo merecen. Él, en esa gracia, expresó Su amor a aquellos que estábamos en pobreza; la toma y la hace Suya y, a cambio, pone a nuestra disposición Su riqueza para que nosotros la disfrutemos. Y más adelante dice: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra” (2 Corintios 9:8). El apóstol habla del lo poderoso que es Dios, para hacer que:

  • Abunde en nosotros toda gracia.
  • Tengamos siempre todas las cosas.
  • Teniendo todo lo suficiente.
  • Abundemos para toda buena obra.