25 DE AGOSTO · LA BENDICIÓN DEL ENTUSIASMO

Al recorrer las páginas de la Biblia podemos ver cómo Dios escogió hombres y mujeres que en la mayoría de los casos los caracterizaba la misma situación, fueron víctimas del rechazo y aunque algunos de ellos tenían muchos conflictos internos, al rendir sus vidas al servicio de Dios fueron usados de una manera extraordinaria; uno de ellos fue Gedeón, sus propios hermanos lo habían rechazado, pues había nacido fuera del matrimonio y no lo querían, pero el Señor se atrevió a confiar en él, y le delegó la difícil tarea de liberar a su pueblo de la opresión de los Madianitas.

“El Señor está contigo, varón esforzado y valiente”, dice Jueces 6:12. Estas palabras cambiaron la naturaleza de Gedeón, pues su comportamiento era completamente diferente, él estaba huyendo de los madianitas y estaba preocupado por esconder el trigo, aunque el ejército de Madián estaba conformado por 135.000 soldados, no obstante el Señor le dice: “Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los Madianitas. ¿No te envío yo?” (Jueces 6:14), en otras palabras el ángel le dice, ve con todo tu entusiasmo y salvarás a Israel.

El hecho de que Gedeón hubiese rendido la totalidad de sus fuerzas a Dios deja ver que Dios también le confía Su fuerza para la conquista, sería absurdo que Gedeón se fuera a enfrentar ante un ejército tan poderoso como el de Madián sin tener el respaldo pleno de Dios. En el momento en que Dios lo envía, Gedeón se estaba convirtiendo en un embajador del Reino de Dios, y el gobierno del cielo lo respaldaría completamente en su misión solo que Gedeón debió ser muy cuidadoso en seguir las instrucciones que se le estaban asignando.

“Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre” (Jueces 6:15); aunque Gedeón estaba hablando con Dios, su mente no había sido todavía renovada y continuaba mirando las circunstancias pues estas a su parecer eran completamente adversas, Su familia era muy pobre en Israel.

“Derrotarás a los Madianitas como a un solo hombre” (Jueces 6:16b); ya Gedeón sabía que Dios le daría una victoria plena sobre el ejército de Madián, más él tuvo que aprender la manera como Dios actúa, “Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró; y vuelto al campamento de Israel, dijo: Levantaos, porque Jehová ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos” (Jueces 7:15).

“Y repartiendo los trescientos hombres en tres escuadrones, dio a todos ellos trompetas en sus manos, y cántaros vacíos con teas ardiendo dentro de los cántaros. Y les dijo: Miradme a mí, y haced como hago yo; he aquí que cuando yo llegue al extremo del campamento, haréis vosotros como hago yo” (Jueces 7:16,17).

“Y los trescientos tocaban las trompetas; y Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campamento.” (Jueces 7.22)