12 DE ENERO · LA ARMADURA DEL GUERRERO

Armadura del guerrero

“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”

(Efesios 6:11).

Pablo conocía cómo operaban las fuerzas de maldad en las regiones celestiales, sabía cómo estaban organizadas y cómo trabajan siendo su objetivo principal influenciar negativamente la vida de las personas. Él enseña que somos guerreros espirituales y por eso necesitamos tomar toda la armadura espiritual para estar firmes contra cualquier asechanza del adversario.

Cada creyente debe tener la disposición en el corazón para ponerse a diario toda la armadura, entendiendo que:

  • El yelmo de la salvación. Protege la mente, ya que la batalla espiritual se libra en los pensamientos, motivo por el cual no debemos permitir ningún pensamiento de culpabilidad, sabiendo que ninguna condenación hay para los que están en Cristo. “Cuida tu mente más que nada en el mundo, porque ella es fuente de vida” (Proverbios 4:23. DHH)

Ceñir los lomos con la verdad. Significa que debemos vivir de acuerdo a la Palabra de Dios y decidir el servir al Señor y a Su Palabra, desechando toda mentira de nuestra vida.

La coraza de la justicia. Protege su corazón y sus emociones. Sin importar las heridas del pasado,  pues a través de la revelación de la Sangre de Jesús somos blindados para que los dardos del enemigo no nos vuelvan a hacer daño.

El apresto del Evangelio de la paz. Compartir acerca de Jesús con otras personas es un arma espiritual muy poderosa. El profeta Isaías dijo: “¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: ¡Tu Dios reina!” (Isaías 52:7).

El Escudo de la fe. Protege todo nuestro cuerpo

La espada del Espíritu. Es el arma de ataque conque podemos atacar la retaguardia del adversario.

Orando en todo tiempo. Cuando la oración es intensa y perseverante causa estragos en el reino de las tinieblas.

Oración

Amado Padre, me has llamado a ser un guerrero; hoy toma toda la armadura de Dios para que al acabar la lucha pueda estar firme. Gracias por estar siempre a mi lado. Te amo Dios. Amén.

 

Declaración

“Vivo protegido y en victoria porque tengo la armadura de Dios”.