4 DE DICIEMBRE · JESÚS FUENTE DE INSPIRACIÓN

«En mi mesa tengo una cuerda de violín» —escribió Rabindranath Tagore— «que es libre para moverse en cualquier dirección que yo quiera. Si doy un toque, responde y es libre. Pero no tiene la libertad para cantar. Así que la tomo y la fijo a mi violín. La entrelazo, y cuando está atada es cuando es libre por primera vez para cantar».

La verdadera libertad llega cuando nos atamos a Jesús y fijamos los ojos en él. Como la cuerda del violín cobra vida cuando es atada al violín, así nosotros cobramos vida en Cristo. Jesús es el gran libertador que nos libera.

En el corazón del cristianismo está la relación con Jesús. Él murió por ti, resucitó a la vida y vive hoy. No puedes verlo físicamente, pero sí con los ojos de la fe.