21 DE FEBRERO · LA GRACIA DEL PERDÓN

El Señor Jesús mientas estuvo aquí en la tierra, fue ejemplo para todo lo que nosotros tendríamos que enfrentar, incluyendo el tener que perdonar. Él fue traicionado por una persona que estaba muy cerca de Él, Judas, pero esto no lo detuvo en cumplir Su propósito; en medio del dolor pudo perdonar.

Lo primero es que usted reconozca su necesidad de perdonar. No hay ninguna persona que le pueda decir a Dios que no necesita Su perdón, ya que todos hemos pecado y nos hemos rebelado contra Él. Pero, si necesita que Dios transmita Su perdón, usted también debe transmitirlo. Las primeras palabras del Señor Jesús en la Cruz fueron “…Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen…”

Después que fuimos víctimas del atentado, me era muy difícil mantener el mismo ánimo en la oración, pues me sentía intranquilo. Le dije al Señor en oración: “Dios, ayúdame, quiero sentirme como antes, hazme libre de toda incertidumbre”. En ese momento oí la voz del Señor que me dijo: “¿Has podido perdonar a los que quisieron quitarte la vida?” Antes de esa palabra mi oración era: “Dios, hazme justicia de mi adversario”. Deseaba que Dios desatara Su juicio sobre aquellas personas, pero el Señor me dijo: “¿Puedes perdonarlos?” En ese momento le dije: “Señor, hoy perdono a aquellas personas que quisieron quitarme la vida; perdono a los autores intelectuales y materiales, y los bendigo en el Nombre de Jesús. Que esto que nos hicieron sea el medio que Tú uses para que te conozcan”. Después de haber pronunciado dicha oración, inmediatamente sentí como el poder de Dios vino a mi vida y sentí nuevamente Su presencia. Luego el Señor me dijo: “Todo el tiempo que el resentimiento esté en el corazón de una persona, estará detenida en el pasado”. Es como si hiciera una pausa en su vida, mas cuando se transmite un perdón genuino, la pausa es quitada.

En una conversación con Pedro, Jesús nos enseña que el perdón es algo que debemos practicar constantemente. “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.” Esto está en Mateo 18:21-22. Así como a diario somos perdonados y en varias oportunidades, durante el mismo día; de la misma manera debemos perdonar a quienes nos han herido o nos han fallado. Jesús tenía motivos para no perdonar pues todo lo que hicieron en contra de Él fue injusto pero Su reacción fue la de pedir el perdón a Dios para ellos, intercedió para que no les fueran contadas sus faltas, así mismo nosotros debes hacer con quienes nos han hecho mal, debemos interceder por ellos para que Dios tenga misericordia y tengan la oportunidad de la salvación.