23 DE OCTUBRE · FUERZA PARA VENCER

Cuando el Dr. Moon, de Brighton, Inglaterra, se quedó ciego le dijo a Dios: Señor, tu permites esta ceguera. Acepto tu voluntad porque sé que tienes un propósito para mi vida. Ayúdame a descubrirlo y utilizarlo para el bien de los demás y para que tu nombre sea glorificado por todos los hombres de este mundo.

Entonces Dios lo inspiró y capacitó para que inventara el alfabeto Moon, mediante el cual, todos los ciegos del mundo pueden comunicarse y leer.

El Dr. Moon, a pesar de este terrible drama que le tocó vivir, no se dejó abatir y con una gran Fe en Dios pudo enfrentar la situación. El impedimento físico no fue un problema, al contrario, le sirvió para resolver el drama que padecían millones de ciegos.

Dios siempre tiene alguna razón, un propósito, un plan para cada uno de nosotros. No necesitamos entender ni preguntar por qué me pasó tal o cual cosa, más bien debemos averiguar lo que podemos aprender a través de esa situación. No el ¿por qué?, sino ¿para qué Dios puede usar mi problema, enfermedad o circunstancia? ¿Dé qué manera puedo ser útil a otros, a través de mí impedimento? No hace falta que esperes a entenderlo, porque nuestros caminos y nuestros pensamientos son distintos a los de Él.

Dios consigue Sus mayores victorias en aparentes derrotas. Tal vez tu problema tenga el objetivo de bendecirte y dotarte para que otros sean fortalecidos y beneficiados con tu manera de vivir y reaccionar frente a esas circunstancias.

De modo qué, ¡No te des por vencido! ¡No te hundas en la autocompasión! ¡Haz de tu impedimento una ventaja! ¡Construye un barco con tus sueños destrozados y hazte a la mar otra vez! No tiene por qué ser el fin, ¡sino el comienzo!

“A los que aman al Señor, todas las cosas les ayudan a bien.” Romanos 8:28