15 DE ENERO · FRUTO ABUNDANTE

Finalmente, el mutilado bloque de mármol quedo abandonado en el patio del escultor y allí
permaneció por mucho tiempo expuesto a la intemperie y medió oculto por las hierbas que
crecieron a su alrededor.

Pero un día el famoso Miguel Ángel observó el bloque de mármol y vio lo que valía.  Después
de adquirirlo del fracasado escultor empezó a trabajar en él, transformándolo en la admirable
estatua del joven David con su honda en la mano, en el acto de arrojar la piedra que abatió al
gigante Goliat. Tal maravilla de arte fue conseguida de un pedazo de mármol estropeado.
¿Quién puede decir lo que el gran Artista del Universo, el divino Escultor del carácter humano
puede hacer del quebrantado e imperfecto corazón que es puesto en sus manos? La cuestión
práctica es si se lo permitiremos. ¿Nos dejaremos moldear impasiblemente y sin resistencia
por las manos traspasadas que nos compraron al precio de su propia sangre?