4 DE OCTUBRE · ESTABLECIENDO LA JUSTICIA DE DIOS

Moisés fue un hombre que anheló con todo su corazón que la presencia de Dios lo acompañara, y se determinó a no dar ni un solo paso si el Señor no estaba a su lado. Su fuerte deseo era que Él los separara de los demás pueblos para poder servirle (Éxodo 33:13-16). Ana la madre del profeta Samuel vivió la humillación y el menosprecio de su rival, quien la afligía día a día por su esterilidad, mas Ana de una manera osada, le pide a Dios que le haga justicia y le conceda ese hijo que ella tanto anhelaba y que lo dedicaría todos los días de su vida a su servicio y Dios le concedió lo que ella le había pedido. 1 Samuel 1:6-20.

David aprendió a depender de Dios desde muy joven; toda su fuerza estaba en el Señor. Cuando tuvo que enfrentar al gigante Goliat, lo hizo movido por el celo de Dios que había en su corazón, no pudo aceptar la idea de que Israel fuera intimidado por un impío. Peleó con valor y Dios lo respaldó en todo. Luego tuvo que enfrentar la injusta persecución del rey Saúl y, por muchos años, vivió huyendo de él. Fue en momentos en que se sentía desfallecer, cuando David dijo: “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?” Salmos 42:2.

El ministerio del Señor Jesús se desarrolló cuando el imperio romano dominaba en el mundo a quien el mismo profeta Daniel lo describió como una bestia espantosa y cruel razón por la cual la justicia a que Dios se refiere es aquella que se establece cuando el reino de Dios ha llegado a una vida y a una familia pero también a una ciudad y a una nación. Poco antes de su ascensión al cielo los discípulos le preguntaron a Jesús: “Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, e Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (Hechos 1:6-8)

Luego vemos al apóstol Pedro escogiendo el remplazo del ministerio que menosprecio Judas; y fue elegido Matías y por primera ves el equipo correcto de los doce estaba completo. Y Dios pudo enviar al Espíritu Santo sobre la iglesia, y el Señor atrajo a las multitudes hacia donde estaban los apóstoles; y Pedro se levanta y da un mensaje que produjo el resultado de 3.000. convertidos y de esta manera los creyentes; perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Hechos 2:46

Como podemos ver para Dios es tan importante las reuniones en la iglesia, como en las casas. En la iglesia es la comunión con el Espíritu Santo y en las casas es la comunión con nuestros hermanos cristianos.